Bases del ahorro (II)

En este artículo voy a explicar la base de las finanzas personales: cuantificar gastos e ingresos para crear un sistema de ahorro. Este paso es de los primeros que deberías de dar para comenzar a establecer unas finanzas personales sólidas y con perspectivas de mejorar.

INTRODUCCIÓN

El sistema de ahorro es la base de las finanzas personales. Por lo tanto, debemos conseguir que esta base sea lo más estable y sólida posible. Para ello, el sistema debe de constar de reglas simples, claras y las deberemos cumplir inexcusablemente. Para ello es fundamental conocer los ingresos totales y los gastos totales que tenemos. Una vez se sepa esto, podremos comenzar a establecer normas para conseguir que el ahorro y gasto sea un proceso mecánico. Sé que habrá gente que no tenga unos ingresos fijos, incluso podrán variar notablemente cada mes. Si tú eres uno de esos, no te preocupes, también te enseñaré como tú puedes crear un sistema.

Hay gente que establece su presupuesto en función de los ingresos y a partir de ahí destina diferentes porcentajes a cada partida de gasto y ahorro. Aunque este tipo de sistemas pueden funcionar, yo personalmente prefiero utilizar uno centrado en el gasto que me permite ahorrar cada mes una cantidad significante. Voy a explicarlo para que tú también puedas utilizarlo.

GASTOS

¿Sabes exactamente en qué gastas tu dinero? Según un estudio de ESADE realizado en 2013, solo el 36% de las familias saben lo que gastan al mes, y menos del 15% saben exactamente en qué lo gastan. Por lo tanto, saber en qué gastamos el dinero es algo que no se acostumbra a hacer y que es el primer paso para conseguir ahorrar. Para elaborar el presupuesto deberás conocer exactamente cuánto gastas.

En primer lugar, te recomiendo que comiences por las facturas y cargos mensuales que se hacen en tu cuenta corriente. En este apartado entrarán todas las facturas de luz, gas, agua, internet, suscripciones, hipotecas, cuotas de préstamos…

Ahora suma los gastos, que si bien no te descuentan mensualmente de la cuenta, si que realizas todos los meses de forma estable (compra del supermercado, gasolina, comidas o cenas fuera de casa, gastos en cursos o clase, tabaco…).

A los gastos mensuales anteriormente mencionados, habrá que sumarle una cantidad destinada a gastos que no se hacen con esta periodicidad, pero que es necesario tener en cuenta. Estos gastos pueden ser: viajes, dispositivos electrónicos, seguro del vehículo, ropa, regalos, otro tipo de gastos… Este apartado es el más difícil de calcular, pero no te preocupes, con el tiempo podrás estimarlo con mucha precisión. Otra opción, si sueles hacer pagos con tarjeta, puedes calcular lo que gastaste el año pasado en estos apartados y dividirlo entre los doce meses del año para poder tener una buena aproximación.

Lógicamente, no todos lo meses gastarás lo mismo y habrá meses en los que viajes o que tengas que pagar el seguro anual del vehículo y otros en los que no tendrás ningún gasto de este tipo. En el caso de un mes no tengas ningún gasto abultado de este tipo, deberías ser capaz de ahorrar para compensarlo con los meses en los que si que tengas que hacer frente a este tipo de gastos.

Una vez tengamos calculados estos tres apartados, habremos sido capaces de establecer un presupuesto de gasto mensual.

INGRESOS

Con mi sistema de ahorro, la parte de ingresos es muy sencilla. Según recibas los ingresos (sueldo, ingresos del negocio, rentas…) separa la parte de tu gastos mensuales, y el resto irá destinado a crear un fondo de emergencia si no lo tienes y el resto a inversión. Es fundamental tener un fondo de emergencia que nos permita hacer frente a gastos sobrevenidos sin tener que acudir al dinero que tenemos invertidos en otro tipo de activos. Sobre el fondo de emergencia, crearé un artículo dedicado en exclusiva a desarrollar el tema.

Es un sistema muy sencillo: cobramos, ingresamos en la cuenta de gastos la cuantía de nuestro gasto mensual y el resto al fondo de emergencias o inversión. Ahora bien, como ya adelanté, para la gente que obtiene ingresos de forma irregular esto puede no ser tan sencillo como parece, pero os voy a explicar un sistema que os puede funcionar muy bien y que el hecho de recibir ingresos de forma irregular no sea un problema. En cualquier caso, recalcar que por evidente que pueda parecer, el gasto mensual deberá ser siempre inferior al ingreso mensual medio.

En primer lugar deberás establecer tu fondo de emergencia, que deberá ser mayor que el de aquella gente que recibe ingresos muy regulares. En este caso actuará como un embudo. Independientemente de la cantidad que caiga en la parte superior del embudo, por la parte inferior saldrá siempre la misma cantidad, que será el gasto mensual. Os dejo un diagrama que explica el proceso:

Espero que con este diagrama haya podido transmitirte la idea del sistema. Ahora vamos a ver cómo se lleva a la práctica toda esta teoría para obtener resultados.

LLEVANDO EL SISTEMA A LA PRÁCTICA

En mi caso utilizo el banco N26, el cual tiene muchas ventajas que explico en este artículo. Una de sus principales ventajas es que me permite tener tres espacios dentro de mi cuenta, si suscribes una cuenta de pago, tendrás hasta 10 espacios.

En primer lugar, tengo el fondo de emergencia en una cuenta separada del dinero de mi cuenta corriente. Por otro lado, tengo la cuenta corriente de la que me descuentan las compras que hago con tarjeta, así como las retiradas de dinero en efectivo. Por último, tengo un espacio llamado “Ahorro”.

El primer día que cobro, separo por un lado el dinero destinado al gasto mensual, que lo envío a la cuenta corriente. Lo restante lo invierto, ya que en mi caso, tengo construido ya un fondo de emergencia. Si tú todavía no lo tienes, lo primero que tienes que hacer es construir tu fondo de emergencia. Si tienes un fondo de emergencia pero te gustaría ampliarlo, puedes ingresar el restante de deducir tus gastos mensuales a tu salario de forma integra al fondo de emergencia, o ingresar parte al fondo de emergencia y parte destinarla a inversión. Como te sientas más cómodo.

No pases por alto el detalle de separar el gasto de la inversión el primer día del mes, esto es fundamental y marcará una gran diferencia a largo plazo. Si en tu cuenta desde el día que cobras ves la cantidad de tu gasto mensual, tus hábitos de consumo si irán amoldando de forma inconsciente a gastar ese dinero y no más. Por contra, si en tu cuenta corriente tuvieras tu sueldo íntegro, tu subconsciente sabría de qué cantidad dispones y de igual forma amoldarías tus gastos mensuales a tu sueldo íntegro, reduciendo de forma muy notable tu capacidad de ahorro. 

Es importante interiorizar la cantidad a ahorrar todos los meses y hacerlo el primer día del mes. Yo me tomo la inversión como una factura más a pagar el primer día del mes, a ese gasto lo llamo “factura para un futuro mejor”.

Una vez hacemos la separación, poco más tenemos que pensar. Solo no gastar más de lo que queda en la cuenta corriente. Ahora bien, no podía ser tan fácil. Como mencioné anteriormente, habrá meses que tengamos gastos puntuales elevados y otros en los que no. Como hay gastos que no son mensuales y nuestro presupuesto si lo es, debemos de tener en cuenta que los meses en los que no tenemos ningún gasto puntual abultado, deberemos llegar a final de mes con dinero en la cuenta. Ese dinero que “sobra” a final de mes, lo muevo al espacio llamado “ahorro”. Ese es mi verdadero ahorro, la inversión es una factura más.

Este dinero que voy apartando al espacio de ahorro, me sirve para poder hacer frente los meses en los que tengo gastos elevados puntuales como ir de viaje, por tener que pagar el seguro del vehículo… Si después de varios meses veo que esa cantidad va creciendo y no tengo ningún gasto grande a la vista, me doy un capricho o si no me apetece nada, lo invierto. Si se va acumulando dinero de forma recurrente, quiere decir que podría ajustar más la cantidad destinada a gasto, pudiendo así invertir más todos los meses.

CONCLUSIONES

El ahorro es la base de las finanzas personales. Para ello es importante en primer lugar, cuantificar los ingresos y gastos de nuestra cuenta. Es esencial que nuestro gasto mensual medio, sea inferior a nuestros ingresos, de tal forma que nuestras finanzas tengan un superávit personal. Para mecanizar el proceso de ahorro es conveniente establecer un sistema con reglas simples y claras, al cual debemos ceñirnos estrictamente.

Una de las claves para ahorrar es hacerlo el primer día del mes. Esta sencilla norma, conseguirá que te sorprendas de lo que eres capaz de ahorrar mensualmente. Cuando recibas tu sueldo, separa lo que vas a dedicar a gasto de lo que vas a dedicar a inversión. Para aquellos que tienen ingresos irregulares, podéis aplicar el sistema del embudo que he explicado.

Además, todo ahorrador debe de contar con un fondo de emergencia para poder hacer frente a gastos imprevistos sin tener que vender activos en los que ha invertido. Por lo tanto, si eres nuevo en el mundo de la inversión, comienza por establecer tu fondo de emergencia y a partir de ahí comienza a invertir. Si ya tienes un fondo de emergencia pero quieres ampliarlo, puedes destinar todo tu ahorro a ello, o destinar una parte a ampliar el fondo de emergencia y otra a inversión para que el proceso no se te haga tan monótono.

Únete a nuestra comunidad en el canal de telegram para conocer más.

 

El contenido de Club de Inversión y Ahorro se provee solo como información general y no debería ser tomado como consejo de inversión. Todo el contenido del sitio, incluido, pero no limitado a: comentarios de foro del autor u otros usuarios, artículos y gráficos, consejos, y todo lo demás que se puede encontrar en este sitio, no debe ser interpretado como recomendación de comprar o vender cualquier activo financiero o de participar en cualquier actividad de trading o estrategia de inversión. El autor puede o no tener posiciones en cualquier compañía o anunciantes que aparezcan o se analicen en el sitio. Cualquier acción que tomes como resultado de información, análisis, o consejo en este sitio es responsabilidad última tuya. Consulta a tu asesor financiero antes de tomar cualquier decisión de inversión. Tenga en cuenta que invertir conlleva riesgos de perder el dinero depositado. Puede perder (parte de) su depósito.